Dolor de cabeza, confusión mental e insomnio son algunos de los síntomas del SBP o “síndrome del buen profesional”. Posiblemente no hayas escuchado hablar de esta patología y es completamente normal, me la acabo de inventar, Pero refleja a la perfección lo que sufrimos como entrenadores, readaptadores o fisioterapeutas cuando se nos resiste los objetivos con un determinado paciente y/o cliente.

Con el transcurso de las sesiones, nos desesperamos y buscamos ayuda en libros, cursos,  artículos y colegas de profesión o de otra disciplina, con  la esperanza de encontrar la llave que nos haga de una vez progresar y  cumplir las metas que nos propusimos al comienzo de los entrenamiento o de la rehabilitación.

Uno de las mentes más brillantes de la historia, dijo: “si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo”, Albert Einstein.

Nadie duda de la verdad de esta frase, aunque creo que en muchas ocasiones no sabemos si estamos haciendo lo mismo o no. Si algunas vez te has preguntado esto, eres un buen profesional. Y como creo que es mi deber ayudarte, hoy  te traigo una de esas llaves que servirá a todo aquel que trabaje con dispositivos inerciales para que se asegure de no hacer siempre lo mismo y así obtener los resultados que quiere verdaderamente.

En marzo del año pasado 2018 se publicó el artículo de Carroll K.M y colaboradores sobre características de la sobrecarga con el uso de dispositivos inerciales (flywheel) en el entrenamiento. Sus objetivos eran 3:

    1. Conocer las características cinéticas de la sobrecarga con dispositivo flywheel. 
    2. Examinar la activación muscular durante fase excéntrica y concéntrica en la sentadilla.
    3. Explorar la relación de la velocidad y la inercia como método de prescripción de intensidad en el trabajo de sentadilla con el dispositivo flywheel.

La hipótesis que plantean los investigadores es que la sobrecarga, principio que todo entrenador, readaptador o fisioterapeuta buscar para producir adaptaciones en su cliente, debe de aumentar con la progresión de la masa inercial. Y que la velocidad debe de disminuir al aumentar la masa inercial.

El punto que vamos a resumir en esta publicación es el último de ellos, pues todos conocemos diferentes dispositivos con los que medir la velocidad de un ejercicio y las implicaciones a nivel de desarrollo del rendimiento y la salud que conlleva. Si esto no te suena, no te preocupes, nuestro compañero Antonio Piepoli se ha encargado de grabarlo en uno de sus podcast de libros para entrenadores.

El experimento que llevaron a cabo para demostrar su hipótesis fue medir la velocidad media y el pico de velocidad de la fase concéntrica durante una serie de 13 repeticiones de sentadilla con 6

cargas inerciales diferentes (desde 0.010 kg∙m2  a 0.100 kg∙m2).  La velocidad fue medida con acelerómetro (PUSH).

Tras el análisis de los resultados se observó como existía una regresión lineal entre la velocidad media y el pico de velocidad con el aumento de la inercia, es decir, que según aumentamos la masa inercial podemos ver como la velocidad es menor. Por tanto, a la hora de aplicar una determinada sobrecarga en nuestro paciente o cliente, podemos utilizar la velocidad como medida de la intensidad y así elegir la masa inercial con la que realizamos el ejercicio.

Si utilizas un dispositivo inercial y quieres asegurar la cantidad de sobrecarga que provocas en tu cliente, puedes utilizar la velocidad media (fase concéntrica) como medida de la intensidad y así elegir la carga inercial más específica. Si observases que no obtienes los resultados que esperas, solo tendrás que revisar los datos y ajustar parámetros.