¿DOLOR O NOCICEPCIÓN?

[vc_row][vc_column][vc_column_text]Durante muchos años se ha utilizado el término nocicepción como sinónimo de “mensaje de dolor” o “información dolorosa”, pero ¿es realmente así? En este post profundizaremos sobre la relación entre daño, nocicepción y dolor. 

 

Un nociceptor tiene como objetivo detectar eventos “peligrosos” o que pueden suponer una amenaza (ej: tocar una plancha caliente, caer desde una altura considerable…). Un estímulo capaz de sobrepasar su umbral de activación, es decir, con una intensidad tal que provoque la despolarización de su membrana, dará lugar a la transmisión del mensaje nociceptivo o “peligroso” desde el nociceptor hacia la médula y el cerebro, donde se procesa dicha información junto con la proveniente de otros receptores, recuerdos o experiencias previas, etc. Finalmente, si se necesita dar una respuesta para protegernos de ese evento, el dolor puede formar parte de esta.   

 

Pongamos un ejemplo: si te levantas de noche a por un vaso de agua, y te tropiezas con una silla, es muy probable que el golpe pueda tener la intensidad suficiente como para activar los nociceptores del pie, pero ¿siempre sientes dolor?

 

Veamos qué nos dice la ciencia al respecto: 

  • El punto al cual el nociceptor son activados no se corresponde con el punto en el que el estímulo provoca dolor. (Experimento)
  • El ratio de disparo (frecuencia de despolarización) de los nociceptores no se corresponde con el dolor. (Experimento)
  • La cantidad de daño no determina el ratio de disparo de los nociceptores. (Experimento)
  • El número de nociceptores activados no se correlaciona con el dolor. (Experimento)
  • El curso del tiempo del dolor no se corresponde con el curso del tiempo de disparo de los nociceptores. (Experimento)

Con todo ello no queremos predicar en contra del importante rol de la nocicepción en el dolor, o sobre la importancia del daño potencial o actual de un tejido. Simplemente, nuestro objetivo es no trivializar la relación de ambos en base a simplificar el funcionamiento de los sistemas de protección corporal (dolor, movimiento, inflamación…). 

 

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Por último, hemos recogido en la siguiente tabla algunos tips que pueden ayudarte a diferenciar entre dolor y nocicepción. 

 

Referencia: Moseley L & Butler D, 2017[/vc_column_text][vc_single_image image=»18898″ img_size=»large» alignment=»center»][/vc_column][/vc_row]

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